Guapo por dentro

O cómo obsesionarse con los acabados hasta dar con un método que me sirve para pulir la costura interior del cuello de las camisetas, para que sean tan guapas por dentro como por fuera. Y es que me reconcomía ver esa costura remallada en los cuellos de las camisetas. Después de todo el esfuerzo puesto en que el cuello quedase lo más parecido a perfecto que puedo conseguir, es decir, sin ceder, con la sujeción correcta, con la misma anchura en todo su perímetro…  Después de este esfuerzo, como os digo, esta costura era lo único que veía.  Investigué on line a ver si otra costurera quisquillosa como yo había dejado su método registrado para uso y tranquilidad de sus semejantes obsesas… Pero no encontré algo que me satisficiese. Se proponía coser una cinta fina tapando la costura una vez acabada la camiseta, pero esto supone dos costuras visibles en la espalda desde el derecho de la camiseta… Y yo en las que tengo en casa comparadas en tienda, sólo veía una. Después de mucho pensar y probar, llegué al método que uso hoy en día, que seguro que no es perfecto, ya os lo adelanto, y puede parecer engorroso, pero el resultado ha calmado mi lado perfeccionista. Si quieres saber cómo lo hago, sigue leyendo.

I can get very picky when it comes to embellishing the insides of my makes… And after managing to sew decent neck bindings on tees, I could only think of the ugliness of the overlocked seams on the inside… I did some research on line for any tutorials, and I spied every seamstress with a similar obsession. But after much thinking and practicing  I came with my own method, which is probable not the best, I am sure. But it helps me get nice looking insides, and that makes me happy. Simple woman, you see. If you want to know how do I do this, go on reading!

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Coso, luego existo. O cómo entrar de nuevo en harina.

Este año me he tomado vacaciones de las de verdad. He hecho un paréntesis de obligaciones, horarios, e incluso máquina de coser y blog. Lo único que me unía al mundo costurero era mi cuenta de Instagram, por donde me de dejado caer de vez en cuando. He de confesar que a veces, sobre todo al principio del período estival,  me apetecía mucho meterme entre costuras. Más viendo que vosotras SEGUÍAIS cosiendo. Y también porque me autoregalé una recubridora, cosa de la que tenía muchas ganas, y qué menos que ponerse a probarla inmediatamente. (si os apetece os cuento mi experiencia en otra entrada). 

Pero logré contenerme (no tenía tela, ni mucho tiempo entre viajes, ni mi costurero, ni na…), y  como suele pasar con todo aquello que dejas de practicar durante algún tiempo, al final he acabado por emplear mi otrora tiempo de costura en cosas propias del verano: mucha vida al aire libre en playas y piscinas, familia, barbacoas, amigos, comidas, cenas, viajes… Total, que he acabado por no echarla de menos. Ahora, con la vuelta a una realidad cotidiana, vuelve el tiempo para la costura.  Pero me cuesta entrar en harina. A ver, que un par de arreglos y una clase de costura para una amiga ya he hecho, pero… Qué pereza de calcar patrones, cortar, lavar, plancharrrr!…. Y no será porque no necesite coser nada, que a Miss I. no le vale nada del año pasado, of course. Y aunque todavía hace tiempo de ropa ligera, sería deseable no procastinar (palabro que suena bonito para decir, en este caso, lo mismo que perrear)  y que el fresco no nos coja en shorts. Y para motivar aún más, están las telas de nueva temporada…  Porque a pesar de no coser ni un botón, no he dejado de comprar telas. NO HIJA, NO. Que lo de comprar y guardar es ya una cosa intransferible e indivisible de mi persona. Que ya nos conocemos… Pues ni por esas. Llevo unos diez días que paso corriendo por delante del Attelier. Cobarde soy… Por supuesto mirar internet, tus tableros de Pinterest, las revistas y patrones que caen en tus manos es una manera de empezar a alimentar el gusanillo. Pero necesitas empezar a hacer algo en lo que intervengas directamente si quieres empezar a coser antes de que se acabe el otoño.
Así que he decidido tratar este hastío como si fuese en tercera persona, y adoptar el sentido común para seguir una serie de acciones que me lleven a coger carrerilla. Consejillos que te daría tu terapeuta para recuperar el apetito “costural”. Continue Reading ›